27 feb. 2012

La experta en compras

Llevaba poco tiempo aun entre esta fauna y todavía estaba conociéndoles, acostumbrándome a sus hábitos y las manías de este sitio tan peculiar. Hacía días que me había estado fijando en MaryPerlas, una muchacha un poco más joven que yo, buena presencia, con una gran personalidad, mu cuca ella. Supuse que trabajaba en el departamento de compras y ventas de la compañía ya que todos los días recibía paquetes por mensajería, un día unas pizzas, otro día eran unas botas, una camisa, unas zapatillas, un conjunto de lencería comestible, un consolador, un m16, una cubertería completa, un señor de compañía, un sofá de 3 plazas… 
Además la veía siempre rodeada de varios y diferentes imberbes, que con sus charlas a viva voz nunca dejaban que me concentrara y entendiera el argumento de la novela policiaca que estaba leyendo. Esta vez, la conversación giraba en torno a las compras por internet. Pingüi le preguntaba cómo comprar por internet de manera segura porque oyes… eso de que te timen no mola ni un pelo. Así que interesadísimo por el tema me acerqué a MaryPerlas, y con ayuda de muchos y diferentes aspavientos pude quitarle de encima a toda la muchedumbre de su alrededor y acercarme a la muchacha para susurrarla al oído, mientras observaba las buenas vistas que tenían todos los que la rodeababa
- Perdonar que interrumpa vuestra sesuda conversación, me gustaría ser partícipe de ella ya que tampoco sé muy bien como se compra por internet. Dime moza, tú que eres del departamento de ventas, ¿puedes aconsejarme para una compra por interneeee?
 MaryPerlas quedó petrificada al verme, normal dada mi innata belleza, magnifico porte e infinito glamur. Así que Pingüi… me respondió 
- No es de ventas, es analista programador en java, como servidor.-jódete pensé, pues empiezo con buen pie.
- Bueno, el caso es que me gustaría comprar… esto… una cosa, pero no me fio yo de esto de comprar por interne.
MaryPerlas seguía extasiada mirándome, ¿qué mirará con tanta ansia? ¿Querrá rollo conmigo? La tengo hipnotizada  ¿se prestará a desarrollar determinadas posturas sexuales en mi persona si se lo pido?Pingüi me pregunta por el artículo que quiero comprar y avergonzado les respondo: 
- Pues, que estaba yo aquí pensando en comprarme a Roxxxxxane v2.0, ¿sabes no?, una muñeca hinchable con GPS, ABS, GIT y turbo diesel, para los ratos de aburrimiento en este nuestro trabajo.
MaryPerlas cada vez mas sorprendida, con los ojos casi fuera de las cuencas por fin comunica: 
- Me has espantado a todos los moscones!!! 
La miro con indiferencia ante ese comentario y la pregunto: - Me recomiendas alguna página para comprar a Roxxxane???
- Te recomiendo que te busques una novia, pero si no mejor que te compres un chocholata.
Pienso toma ya!!! La cantidad de conocimiento que tiene esta tipa y parecía una mosquita muerta. Esta sabe de lo que habla. ¿Qué será un chocholata?
- Bueno pues entonces, ¿cómo compro el chocholata ese? No me fio demasiadode internet, en que página compras tú?.
- Pues en cualquiera
- ¿Y si me engañan?
- Miras al final de la página, si hay algún número de teléfono de contacto, si lo hay, pues es segura.
Toma ya!!!!!
- Oye y tú nunca has tenido problemas así?
- No, si algún día tengo un problema, llamo y ya está.
Ante tal respuesta, no me queda otra que retirarme cautelosamente hasta mi cubículo informándoles de que no me fiaba mucho de todo eso y que seguiría con las manualidades en mi cubículo en los ratos de ocio y aburrimiento.

15 feb. 2012

Pingüi

9:47 am. Entra en la sala un personaje al que denominaremos espécimen número 1. Extrañado por  tales horarios de llegada pregunto a mi compañero de enfrente quién es este espécimen y qué son estos horarios. Amablemente me cede la hoja de normas en la que veo que la hora de entrada son las 7:30 am y se sale a las 18:00 pm, y que el cumplimiento del horario será estrictamente vigilado. Pienso “qué horario más chuli se marca el amigo”. Además de esto, mi compañero me informa de que su nombre científico es: Pingüino, que proviene de esos días laaaargos de agosto, con el sol dándote todo el día en la chepa y reflejado en la pantalla y en el que la sala se convierte en un auténtico horno… casi deshidratado, te levantas con apenas fuerzas, abres la ventana con la esperanza de que una suave y leve brisa entre y alivie efímeramente los males que todos estamos padeciendo y mientras vuelves a tu sitio oyes un estruendo proveniente de la misma ventana que acabas de abrir. Miras y ves que Espécimen nº1 con cara de mal agüero ha cerrado de manera malhumorada la ventana. Exclamas: “hace torrada!!!!!,  si no es molestia de vuesa merced podría explicarme ¿Por qué cierra nuestra única fuente de alivio?”. Respuesta: “Porque entra frío, me estoy congelando y se me están poniendo tiesos los pezones”. 
Después de esta presentación por parte de mi compañero le observo. Se sienta. Abre un cajón y saca una caja de cereales. Abre otro cajón y saca un cuenco y un brick de leche. Observo y veo como se prepara encima del teclado un desayuno abundante, rico y excelente en vitaminas A, B, XX y XY. Veo como hace aparecer una cuchara enorme y de manera mecánica comienza a zamparse los cereales. Decido acercarme y presentarme, pero justo cuando estoy a punto de interrumpirle en su modesto ágape, aparece el jefe supremo de la sala: Borracho Boss con intención de hablar con Pingüi. Cohibido por la cara de mala hostia que se dibuja, inicio una sutil y silenciosa retirada hacia mi cueva sin perder de vista tal encuentro.
Borracho Boss: Pingüi!!!!! Quiero hablar seriamente contigo AHORA!!!!
Pingüino se vuelve. Borracho Boss observa con incredulidad que Pingüi se encuentra desayunando en su puesto de trabajo y con el MARCA abierto de par en par sobre el teclado.
Borracho Boss: Uysss… perdona, perdona, no sabía que estabas ocupado desayunando. Cuando termines me gustaría hablar contigo, si no tienes inconveniente.
Pingüi, con un hilo de leche escapando por la comisura izquierda de sus labios, dice de manera ininteligible acompañado de múltiples aspavientos: Ungahgrrrrounf churranda!!!! mientras Borracho Boss retrocede a su cueva.
10:35 am. Pingüino termina de desayunar y con cierto hastío se levanta al baño para fregotear los cacharros.
11:07 am. Pingüino vuelve con los cacharros limpicos y relucientes.
11:12 am. Pingüino decide ir a hablar con Borracho Boss.
11:15 am. Pingüino sale del despacho de Borracho Boss haciendo gestos obscenos y clamando múltiples alabanzas a la madre de todo el mundo. Lo único que consigo entenderle es: “Qué poca vergüenza, mañana una reunión a las 8:10 de la mañana!!!! QUÉ HORAS SON ESAS?, QUIÉN PONE UNA REUNIÓN A ESA HORA? JODER, QUE LA GENTE TIENE QUE DORMIR!!!”.

10 feb. 2012

Mi primera vez

Tras pasar por diferentes empresas, diferentes mosqueos y abundantes marrones en la cárnica Coñitel me puse a buscar otro curro y me encontré, o alguien me encontró a mí, haciendo una entrevista para el actual puesto en el que me encuentro. Desde ese momento empecé a plantearme el porqué de mi existencia en este mundo.

La entrevista fue durísima, solo me preguntaron una cosa, “sabes hacerte el nudo de la corbata”… aturdido por tamaña pregunta respondí negativamente pero complementándolo con un “pero soy un experto en macramé y también en punto de cruz.”, continuó un fogoso intercambio entre mi futura jefa y mi futuro gerente, de regalitos, insultos y ósculos varios y me condujeron amable y fugazmente a la salida, momento en el que pude ver a mis posibles futuros compañeros de labranza. Me parecieron buena gente, impecable, seria, trabajadora, positiva, bien colocaditos cada uno en su cubículo como si de robots se trataran, con inquietudes y sueños… Qué menos puedo esperar después de haber recibido la más exquisita educación posible en una de las mejores universidades del mundo, la universidad de la calle, además licenciado en el barrio vallecano honoris causa… no pintaba nada mal el ambiente… craso error!!!

Inexplicablemente me contrataron y quedé con mi nuevo gerente, GHP*, para que me llevase de la manita el primer día… pero el día antes me abandonó a mi suerte, supongo que por algún motivo más importante, reunión directiva, problema familiar, zumbarse a la secretaria… nunca lo supe. Así que me planté en la puerta de mis nuevas oficinas 10 minutos antes de lo acordado, mamá me educó en el bien y siempre me recordó que no era bueno hacer esperar a nadie. Entro. Garita de seguridad. Me piden amablemente que me identifique, me piden la documentación, que me desnude, me cachean, me tocan, me gusta. Tras asegurarse que no suponía ninguna amenaza para las joyas de la corona almacenadas en aquellas instalaciones me indican que puedo pasar superando así la primera prueba ¡yujuuuu!, ¡alegriaaaa!, puedo avanzar y pienso: vamos a por la siguiente!!!. Retrocedo hasta los vigilantes. Pregunto: amables y bellas personas, ¿podría bajar a recogerme del suelo Calvorota? ¿Es mi primer día aquí y no quiero perderme por los laberinticos espacios que me aguardan. Caras serias. El tiempo se detiene. El vigilante sin apartar la mirada de mi, descuelga velozmente un teléfono, marca, habla, no oigo, cuelga. Pausa. Pausa laaaaaaaaaaarga. “Calvorota no ha llegado aún”. “Gracias” le espeto en la cara, le esperaré aquí fuera” finalizo la conversación
Espero. Hace frío. Llueve. Me cago en alguien. Sigo esperando… al cabo de un buen rato un personajillo aparece frente a mí, aún no entiendo de donde ha salido, me comunica con una sonrisa de oreja a oreja, dejándome ver sus múltiples caries, que es de mi empresa y que he de acompañarle, será el encargado de acomodarme. “Gracias”, le respondo con cierta desconfianza, mamá me dijo que nunca me fuera con extraños.

Entro en la sala que recuerdo del día de la entrevista. Miro a mi alrededor. El alrededor me mira a mí, ¿Qué ocurre?, ¿Qué miran?, ¿Tengo monos en la cara?, ¿Un moco?, ¿Mirarán el tamaño descomunal de mi pene?. Mientras me hacia estas preguntas ya me habían presentado a dos o tres personas, a los que de manera inconsciente saludé, a Pepe le estreché la mano, a Juan le dí 2 besos, cogí confianza, a Marcos le di un morreo con lengua, a María le intenté dar un muerdo en el cuello pero me hizo la cobra… nunca entendí bien cómo funcionaba esto del protocolo social. Me aburrí de dar besos, de dar manos, de dar pieses, de limpiarme las manos… inexplicablemente encontré alguna mierda y otro tipo de sustancias en la mano tras algunos apretones. Después de las presentaciones me encontré en mi cubículo, intentando recordar los nombres de los compañeros que me habían presentado. ¿Cómo se llamaba la morena de ojos azules?, ¿María?, ¿Mónica?, ¿Manolo?. No importa, con el tiempo los iré conociendo a todos.

Y sí, con el tiempo les fui conociendo a todos más profundamente, cuanto más profundo, más asco me produce seguir aquí y más ganas de irme de este antro tengo.  Tengo la suerte de codearme con un grupo de gente que es más digna del reparto de la mejor película de Ozores, Pajares y Esteso. Después de 3 años sigo sin comprender como en tan poco espacio puede haber tanto gilipollas. ¿Dónde trabajo? No sé ni cómo explicarlo… en una ¿guardería?…  ¿un manicomio?... ¿en el puticlub la teta enroscada?...

*NdE: GHP = Gerente Hijo de Perra

1 feb. 2012

El inicio


Mi rutina laboral es como la de muchos de vosotros. Me levanto pronto por la mañana, desayuno, cojo el maravilloso transporte público de Madrid que me traslada a mi oficina, me siento y… paso 8 horas diarias delante de un ordenador de lunes a viernes sin nada que hacer… sin trabajo porque no hay… tocándome los huevos durante 8 horas desde hace demasiados años… y mientras tanto mis compañeros… hacen lo mismo.

En mi puesto de trabajo no es que no haya carga de trabajo… es que no hay trabajo, hay excedente de personal y claro uno se llega a preguntar cómo se ha llegado a esa situación, ¿cómo consigo pasar 8 horas diarias delante de un ordenador haciendo como que trabajo sin aburrirme? Creo que tengo que remontarme varios años para intentar daros una explicación de cómo llegue a esta situación.

Supongo que el día que cambió mi destino fue una tarde cualquiera, allá por 1995 en la que como cualquier hijo de vecino empiezas a hacerte preguntas trascendentales ¿quiénes somos?, ¿a dónde vamos?, ¿a qué huelen las nubes?, ¿para qué sirven los pelos del pubis?, ¿para estar calentito?, ¿qué quiero hacer con mi vida?…  En aquella época a los jovenzuelos nos gustaban los ordenadores, se hablaba del efecto 2000, del dinero que se ganaba con la informática, del fin del mundo, de la cantidad de porno que se podía ver con un ordenador y dadas esas expectativas de trabajar en algo que te gusta y encima ganando dinerito, elegí estudiar informática. Con el tiempo me di cuenta de que fue un gran error, ¿qué hubiese sido de mi vida ahora mismo si hubiera elegido otra cosa?, tenía que haber sido notario, abogado, cajero del Carrefour, médico, o prostituto… seguro que me iría mucho mejor, pero eso nunca lo sabremos.

Mi paso por la universidad fue como la que a todos se os viene a la cabeza de esas películas americanas, todo a lo grannnnde, con fiesssshtas, desmadre y diversión a raudales… Qué recuerdos!!!! aquella facultad situada en medio de un descampado donde no había nada alrededor, donde te sentabas en el césped y encendían los aspersores para desalojar a la gente, donde el 5% del alumnado eran chicas, donde las fiestas se celebraban en un cuarto de 10m cuadrados que llamaban cafetería. Siendo la facultad de informática pensaba que iba a estar todo el tiempo cacharreando con un ordenador y que iban a tener unos equipos impresionantemente buenos… El primer año de carrera el ordenador casi ni lo toqué y en cuanto a las últimas tecnologías, sí, usábamos los últimos ordenadores que nadie quería [que recogían del punto limpio].

Finalmente conseguí acabar la carrera, tenía en mi poder un bonito título firmado y certificado por el rey de todos los españoles, ese tan campechano. Un titulo en el que se lee que tengo unos aaaaaaaaaaamplios conocimientos informáticos, así que con mi titulito bajo el brazo empecé a buscar trabajo en este mundo [a buscarme el pan de cada día].

Iba, venía y por el camino me entretenía, después de unas pequeñas incursiones bastante fructíferas en el mundo de la enseñanza privada y en la banca, Cristo Bendito tocó mi hombro para entregarme algo, un fantástico regalo en forma de puesto de trabajo en una de las grandes consultoras de este país, viva!!!! Yujuuuuuu!!!! Fieshhhtaaaaa!!!! Camisetas fueraaaa!!!!. Esta cárnica* me ofrecía una fantástica y maravillosa beca para formación y ampliación de conocimientos, vamos lo que viene siendo: “no tienes ni puta idea y te vamos a decir como tienes que trabajar y con qué”. Durante mi período de becario no cobré un duro para que no fuese por ahí derrochando mi millonario sueldo. Aún así… todo el mundo sabe que los informáticos siempre han ganado pasta, así que aguanté con mi mejor sonrisa, mi mejor traje y mi mejor corbata hasta el día en que emocionado, recibí mi primera nómina como programador.

*NdE: Cárnica = Empresa informática de mierda que trata a sus empleados como carne picadita y la vende baratita.