4 may. 2012

Persiguiendo a BorrachoBoss

Llevaba treinta minutos parado en frente de la máquina de cafés y suministros alimenticios varios, cavilando que me pedía el estomago, cuando LaZorra apareció a mi lado.
-  Esta tarde hay reunión con BorrachoBoss, espero que no te retrases. El tema que va a tratar afecta a tú trabajo.
“Coño” pensé “qué movida”. ¿Estará molesto conmigo?, ¿Con mi trabajo?, ¿con que cree las tablas sin claves primarias?, ¿ya se habrán dado cuenta de que no tengo ni idea de para qué me han contratado? ¿le disgustará el café de primera hora, que le llevo a su despacho para que le ayude a superar las resacas mañaneras?. Cuanta incertidumbre, cuanto interrogante, ¿qué puede querer tratar conmigo en una reunión, si ni siquiera sabe cómo me llamo?, ¿será una reunión intima y privada? Estaba tan absorto en mis cavilaciones que cuando me di cuenta había vuelto solito a mi cubículo y seguía hurgándome la nariz con el dedito. Tomé una decisión, voy a averiguar de qué va todo esto, para así ir preparado a la reunión.

Estoy frente a la puerta de su despacho, es bonita, madera de pino puro, se nota que estoy en un sitio de pasta. Llamo, no contesta, insisto, silencio… Abro y veo que está plácidamente recostado sobre sus cervicales con los ojos cerrados y emitiendo ronquidos guturales espectaculares así que decido cerrar para no importunar la agradable ensoñación del susodicho y  volver un poco más tarde.

Frente a mi pantalla me hallaba hipnotizado durante hora y cuarto cuando mi amplia visión de la sala me permitió ver como BorrachoBoss salía de su despacho. Observo como sale de la sala y decido entrar a hablar con él cuando vuelva a su despacho. No había pasado ni tres cuartos de minuto cuando volvía de la máquina de cafés con provisiones para un regimiento consistentes en 9 latas de cerveza y una bolsa de patatuelas. Pensé “Buen desayuno!” y esperé a que cerrara la puerta de su despacho para ir a hablar con él. Llamo, nadie contesta, vuelvo a llamar… silencio, aporreo la puerta y no contesta. Abro la puerta y le veo en mitad del despacho con un zapato en la mano, mirando al firmamento y con pose de ataque. Me quedo paralizado ante tal imagen, de repente veo que agita violentamente el zapato en todas las direcciones posibles y alguna más que no conocía al grito de “muere bicho de Satán”. Estupefacto y con cierto miedo en el cuerpo retrocedo informando “Vuelvo más tarde cuando no estés ocupado.”

Ha pasado otra hora y cuarto y BorrachoBoss no ha dado señales de vida. Decido volver a intentar hablar con él y así además compruebo si le pasado algo y no le ha dado un patatús con tanta patata. Llamo. “¡Entre!” oigo desde el exterior, entro y veo que está limpiando con un paño amarillo las paredes del despacho de manera eufórica y con un alto grado de celeridad. No entiendo qué hace, le miro. No para. Limpia una pared, un techo, me limpia los oídos, limpia el interior de las cervezas aún sin consumir… Perplejo retrocedo informando “Vuelvo más tarde cuando no estés ocupado.”

En mi cubículo no paro de darle vueltas a la actitud de BorrachoBoss. ¿Le habrá subido el azúcar? ¿La bilirrubina? ¿La prima de riesgo? ¿Estará bien?. Han pasado 30 minutos desde la última escena así que acudo en su ayuda, si es que la necesita. Llamo. No oigo nada, temo por su vida. Entro y le encuentro sentado frente a su móvil con el manos libre activado:
-  Venga guapaaaa, cuando quieras podemos quedar y te doy lo que tú quieres
-  ¡¡¡Por favor!!! No vuelva a llamar a este número, déjeme en paz, no le conozco de nada.
-  Anda tontaaaa, no te hagas la dura.
-  ¡¡¡¡NO VUELVA A LLAMAR MÁS O LE DENUNCIO!!!!
Alucinado por lo que he escuchado huyo de allí informando “Vuelvo más tarde cuando no estés ocupado.”

“Coñe, vaya mañana más ajetreada tiene. No voy a poder hablar seriamente con BorrachoBoss”. Estaba debatiendo conmigo mismo cómo obtener información sobre la reunión de esta tarde mientras exploraba las diferentes irregularidades que se hallaban en mi oído izquierdo. Tomé una decisión, haga lo que haga entro en su despacho y vea o escuche lo que sea le pregunto sin más dilación. Con furia abro la puerta del despacho sin llamar. Veo que está en su mesa ojeando unos lienzos y varios libros sobre arte e inmediatamente me empieza a dar una chapa considerable acerca de los cuadros que pinta y no sé que de la exposición de Sorolla, todo esto sin coger un ápice de aire para respirar. No entiendo como es capaz de no dejarme decir ni pio por lo que… Estupefacto y con cierto miedo en el cuerpo retrocedo informando “Vuelvo más tarde cuando no estés ocupado.”

Estoy sentado… desanimado, agotado mentalmente, cada vez más preocupado por la reunión y no sé por qué. Exhausto mentalmente decido hacer un último intento.
Llamo a su puerta.
- Sí, entra. Entra hasta dentro. – me responde
Entro y le veo subido encima de la mesa frente a un lienzo con la brocha en una mano, una cerveza en la otra, descamisado y con la corbata colgando de manera obscena. Ojos como platos, alcanzo a preguntar:
-  Perdón… quería…
-  ¿Me follarías?
Los ojos se me caen de las cuencas:
-   Errrr…
Y prosigue poniéndose la mano en el desnudo pecho.
-   Yo me follaria… me follaria a saco.
Flipando en colores y con mucho, mucho miedo en el cuerpo, recojo mis ojos, los guardo en el bolsillo y retrocedo informando “Vuelvo más tarde cuando no estés ocupado.”
Decido ir al baño para lavar mis glóbulos oculares. Entro en uno de los retretes, cierro con llave, me pongo a meditar y a practicar un poco de trance zen, pero una voz ininteligible me interrumpe. Abro un centímetro la puerta para mirar y oír mejor. Es BorrachoBoss que está en el meadero y en la puerta de los servicios una chica de la limpieza:
-  Uy, perdón, perdón, luego vengo.- dice la chica
-  No no, entra entra y ven, si sé que te gusta – afirma BorrachoBoss mientras se la menea.
Cierro, echo la llave y decido taparme los oídos, cerrar los ojos y dormir deseando que esto sea solo un mal sueño.

2 comentarios:

  1. Antes de nada, felicitaros por vuestro Blog, estoy esperando a que me pongáis de vuelta y media!! ( si osáis... xD)

    Xic@s dejadme que comparta con vosotros mi experiencia religiosa, que yo, como muchos de vosotros me he sentido obligada a superar el trance de adentrarme en el despachito del Boss:

    Ésta era una linda mañana, soleada y agradable, de esas que puedes apreciar claramente embobado desde la ventana mientras te pudres encerrado, aire acondicionado, resignado y asqueado ( como de costumbre ) ( y en esto creo que coincidimos todos y eso que ni siquiera es necesario que haga sol para que se dé el caso eh).

    Pues bien, por razones irrelevantes suddenly me encuentro en la necesidad ¡de necesitar! a mi jefe ( lo sé, "jefe" resulta muy impactante para los que conocéis a la octava maravilla personificada... así pues, llamémosle EbrioBoss, CiegoBoss, ChuzoBoss, BorrachoBoss para gustos los colores ) ...lo cual me genera automáticamente sensación de ansiedad y desamparo puesto que como ya habéis indicado en vuestras experiencias es más fácil chuparse el codo ¡e incluso el mismísimo ojete! que encontrarle en su despacho.

    Pero ésta vez tuve suerte ( oh pobre ilusa ), me asomo a su cubículo y ¡si nena ahí estaba!, para mis adentros comienzo a bramar victoriosa ¡ la vida es una tómbola tom tom tómbola la vida es una tómbola tom tom tómbola de luz y de colooor!, pero pronto me di cuenta de que algo iba mal, en su mirada encontré la angustia, el sufrimiento y la desesperación ( joder con el aguafiestas ) pero dadas las prisas y la urgencia que requería resolver mi trabajo me la repampinfló y le comenté lo que necesitaba ( que no era amor eh ), a continuación el me mira, yo le miro, no dice nada, me mira, le miro y comienza a cruzar las piernas izda. derexa left right izda. derexa left right, pero bueno, pero esto que es, pero que le ha dado a éste hombre, no pude evitar que me viniese a la cabeza el Charleston con tanto movimiento rápido de piernas ueepaaa ( es que acaso le picaran los huevos ¿? ).

    Entonces ocurrió, el Apocalipsis, el final, me vino a ver la mismísima Muerte, un hedor espeluztacular invadió la sala, mis pobres mocos se desintegraron al instante, mis pestañas ardieron en llamas, pronto lo tuve claro, cada segundo que pasase allí sería decisivo, intenté articular palabra pero la garganta me ardía, BorrachoBoss se quedo de piedra, probablemente estaba tan ocupado bailando que no me había escuchado en absoluto y realmente no sabía qué hacer ni qué decirme ( para variar eh ), la cuenta atrás continuaba tic tac tic tac ¡¡y no pude más!! a punto de perder el sentido busqué una excusa estúpida y huí del campo de batalla abandonando al general junto a su maltrecho trasero...Arghhhh

    Vi la luz al final del despacho y me dirigí hacia ella con todas mis fuerzas, por fin estaba fuera, tomé aire, abracé a mis compañeros ( pero por encima eh y de lejos, que mi mamá dice que todo se pega ), lloré, reí y esperé un prudente ratito antes de volver a por la contestación del Boss...pero ésta vez ya andaba prevenida, recé, hice mis estiramientos y tomé varias bocanadas de aire para volver a adentrarme en la cantina del infierno...

    Todos suponéis el final puesto que sigo viva, los daños cerebrales ocasionados por la falta temporal de oxígeno también los conocéis ( pero lo que es dentro de ésta sala no destacan mucho por encima de los de los demás eh ) ( y quien se pica ajos come xP ) , el señorito PedoBoss ( si estáis todos de acuerdo podemos llamarlo así, ya que encaja en el perfil de pedoso por obvias razones ), tuvo la amabilidad de abrir la ventana de su despachito mientras yo salía a respirar xP Aleluya!!

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  2. Si es que ese menú a base de cervezas y patatas fritas, no puede ser bueno. Anónimo la próxima vez tienes que entrar en ese despacho con una máscara anti gas

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